Vidal Gil Tirado. Fiscal en el proceso a José Antonio


Páginas: 112
Tamaño: 15 x 21 cm
Rústica con solapas
PVP 15 euros

Autor: José María Sánchez y Torreño

Vidal Facundo Gil Tirado nació el 28 de abril de 1879 en Plasencia y estudió derecho en Madrid con una ayuda económica del Ayuntamiento placentino por su brillante currículum de Bachillerato. En 1914 Gil Tirado inició su carrera en la judicatura y el ministerio fiscal. Algunos de sus destinos como teniente fiscal y juez de instrucción fueron Boltaña (Huesca), Hervás (Cáceres), Castuera (Badajoz), Tarragona o Melilla. Su afinidad a la II República le llevó a ser nombrado gobernador civil de Badajoz (1932) y de Santa Cruz de Tenerife (1933) por el Partido Republicano Radical Socialista. En 1935 fue enviado como teniente fiscal a Alicante, donde ascendió a fiscal jefe de la Audiencia Provincial en enero de 1936. A partir del 1 de septiembre de ese mismo año presidió, junto a dos jueces, el Tribunal Popular de Alicante.

Su designación como fiscal en el proceso contra José Antonio le marcó para el resto de sus días. Tras el juicio fue elegido magistrado de la sala segunda del Tribunal Supremo, y el 4 de julio de 1937 fue nombrado primer presidente del Tribunal Central de Espionaje y Alta Traición, cargo en el que permaneció hasta marzo de 1938, cuando regresó a la sala segunda del Supremo. Tras la salida de Valencia del gobierno republicano recaló en Barcelona, desde donde marchó al exilio en el sur de Francia a principios de 1939. Acabó como refugiado en el campo de Argelès-sur-Mer, bajo duras condiciones de vida, donde murió el 19 de febrero a la edad de 59 años. Unos días antes, el 10 de febrero de 1939, la comisión gestora del Ayuntamiento de Plasencia emitía el edicto de repudio de Gil Tirado como hijo de la ciudady el gobierno de Franco publicó la orden de su retirada del servicio activo del cuerpo de fiscales. 

¿Tuvo realmente su «siniestra y odiosa figura» el papel de «acusador de José Antonio» con «un ensañamiento y una deleitación que levantará clamores de indignación hasta el último rincón de la España de Franco»? A dar respuesta a este y a otros interrogantes, y a conocer la figura de Gil Tirado dedicamos esta obra.